¿Quién está en silencio?

He ido a buscarme por la senda del olvido y no he encontrado a nadie.

Ella juega con mi creencia de que existo y me conduce por caminos que no llevan a ningún lugar.

Cierro los ojos y ensayo adentrarme en eso que sospecho es el silencio. En aquel elíseo, esta cosa que cree ser alguien acierta a hallar un recodo amable.

Quietud.

¿Pero quién es ésta que alivia el sinsentido de este mundo en un rincón de su jardín? Otro engaño al que me dirige el canto de las sirenas.

Me entra la risa que nace sola, sin origen.

Todos cantan como los grillos en la noche, sin un espacio para pararse a escuchar.

Granada, 28 enero 2017

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En el jardín de la memoria

Cuenta la leyenda que las voces que hablan a la montaña son las mismas voces que te hablan a ti en tus silencios…

Sigo el hilo que me lleva a mi verdadera naturaleza y no es a Ti a quien encuentro sino a Mí, Contigo.

Encontrarme a mi misma para ver que nunca estuve fuera, ni lejos.

Las aguas que mecen recuerdos se han aquietado. No queda nada en el jardín de la memoria aparte de ese silencio denso que cubre toda mi casa.

Ninguna forma emerge de la ventana del vacío.

Si es tan vacío, ¿Cómo puedo decir si es grande o pequeño?

 

La flor que hay en mi jardín ¡es tan hermosa!
Cuando la he visto realmente, estaba yo en su lugar y ella en el mío ¿Cuál es la diferencia entre tú y yo?
Todo lo que distingo me habla de Mi misma…

Granada, 19 de enero del 2018

Sensaciones…

Me han dicho que escriba sin mi presencia,
y me he ido tras la brisa que mece las flores del almendro y las hace caer.

Estoy aquí, en el jardín silente, dónde la vida se me muestra sin nada que la defina. Los nombres de las cosas, de los árboles, de las flores, de la mariposa… se han desvanecido y yo, también me he ido.

Agua callada que discurre nutriendo las raíces de lo que no se ve. ¿Puedes oler su perfume?

Buscamos para saber o entender cuál es la verdad y lo hacemos desde el deseo, la ansiedad, la prisa,… me temo que estamos observando el mundo desde el lugar equivocado. Y dime entonces:
¿Quién hace mover el viento?
¿Qué es más real la sombra o el árbol que la proyecta?

¡Qué hermosas son las sombras! ¿Por qué no las habré mirado antes?

Esta vez el céfiro acuna la esencia de todas las cosas despertándolas de la ilusión de sí mismas.

Calla hasta lo más hondo, me ha dicho… y me he perdido por la senda que te libera del olvido.

                                                                                           Granada, 18 junio 2017

Ilustración de Katarzyna Bruniewska

                                                                                                                                                                                                                          

 

Entre dos notas

raquel-diaz-regueraQue nadie diga que no he vivido. Nadie puede decirme que la vida se ha escurrido por mis días, y por mis horas. He visto tanto en estos tres años, tanto he aprendido, que las vivencias no me caben en ese lugar donde almaceno las cosas, principalmente, cuando cuesta digerirlas. Pero me voy, otra vez, a empezar una “nueva vida”. Qué ingenuas somos las personas ¿verdad? ¿Realmente se puede empezar una nueva vida? Tal vez la vida ni empiece ni acabe quizá, es mientras se transita, que va sucediendo.

Marta, time! ―ha exclamado Nicole mientras se levantaba de la butaca que hay frente a mí, en la salita donde los miembros del Staff hacemos los descansos, a la vez que me sacaba del limbo en que me encontraba.

Ready, steady, staaaand! ― replico casi inaudible mientras levanto el cuerpo con dificultad por el cansancio que llevo puesto.

Ready, steady, stand, repito internamente mientras subo la enmoquetada escalera que lleva al middle floor. Pienso en las veces en estos tres años que habré utilizado estas mismas palabras cada vez que ayudaba a levantar a alguno de los abuelos o abuelas que viven en St. Margaret’s. Palabras que ya han quedado integradas en mi vocabulario, pienso sonriendo.

En la última hora, el tiempo parece que entra en un letargo y se resiste a avanzar. Hace once horas que he entrado por esta misma puerta. Entonces las piernas me llevaban ágilmente hacia mi destino. Ahora, fatigadas, parece que hayan perdido su norte y les cuesta saber dónde tienen que ir. Repaso la pequeña libreta de notas que llevo en el bolsillo, para rememorar las personas a las que asisto hoy y así recordar dónde tengo que dirigir mis pasos. Finalmente, me he acomodado en el exterior de la Nursing Station, encima de una de las mesas de té que ponemos entre las butacas donde hoy están sentadas algunas de las abuelitas de la residencia a la espera de la supper, la cena. El reloj de broche que llevo colgado de mi uniforme me recuerda que son las siete y cuarto y que habrá que darse prisa en escribir las incidencias del día. Cinco archivos que he puesto delante de mi, uno encima del otro. Eso sí, bajo la mirada atenta de mis longevas amigas, que poco tienen que hacer en este momento salvo observar lo que pasa a su alrededor. Pero algo ha sucedido un instante más tarde.

Ha sido al finalizar un par de registros cuando, al levantar la vista de la ficha que estaba rellenando, mi mundo se ha transformado. Cual tripulante del Apolo11 me he encontrado sumida en un tiempo ralentizado en el que todo sucedía a un ritmo donde nada podía jugar a no ser visto. Ha coincidido además que en la radio, que a esta hora solemos tener puesta, ha empezado a sonar una de las mejores versiones que he escuchado del Agnus Dei de Samuel Barber. Así, en ese espacio sin tiempo, he ido viendo todo lo quejason-bard-yarmosky sucedía a mi alrededor envuelta en una especie de burbuja, libre de juicios, de ruidos, de nada que no fuera la simple observación. A mi derecha, la revoltosa de Cassy, que posee todas las cualidades de los hermanos Marx juntos, se ha puesto un sujetador encima de su jersey y va señalando unas fotografías que hay colgadas en la pared al ritmo de su “da,da,da,” que es lo único que últimamente sabe pronunciar. Delante de mí, Addys va haciéndome señas para que, por enésima vez, le responda a su pregunta de cuándo le van a servir su taza de té. Justo a su lado, Middy vocifera un “be quiet!”, cansada de oír a su vecina mientras mueve inquietamente las piernas, que ha dejado caer de los apoyos de la silla de ruedas que buenamente la acoge. Ha terminado con un “Shut up!” justo cuando Samantha pasaba frente a nosotras, con su peluca de lado, sus andares de cowboy a punto de disparar el revólver y, cómo no, su bolsa de poliéster reciclado de Lidl, que suele llevar con ella para guardar todo aquello que le llame la atención de las habitaciones que visita, incluida la suya. Todas las miradas han coincidido en la observación de su singular desfile, de su ritmo sigiloso, de la expresión entre solemne y sorprendida de su cara; y en el mundo en el que ellas se encontraban ―pues yo me encontraba, estoy convencida, en otro mundo― se ha hecho también el silencio. ¿Qué estaría pasando por la cabeza de cada cual para haber resuelto callarse?

Emma ha salido ahora por nuestra izquierda, con su reiterado “Where do I belong?”, sacando a mis compañeras de su silencio. Pero su interlocutora en ese momento ha sido Donna, cuyos oídos decidieron cerrar con llave la puerta que daba al mundo y tirarla al fondo del mar. Tampoco tiene Emma el oído muy aplicado, y habrá intuido que jamás llegará a saber dónde pertenece, con lo que, con la paciencia de santa que la caracteriza, ha decidido dar media vuelta y se ha ido detrás del “da,da,da” de Cassy, que se va alejando por el pasillo, ataviada orgullosa con su nuevo sostén.

Bajo las escaleras acolchadas que me habían traído a mi planta hace apenas una hora para regresar a casa, mi otro hogar. Voy masticando, con una vaga sensación de vértigo, ese instante vivido entre dos notas del Agnus Dei, en un mundo perdido, en el que solamente había una mirada y un único sentir. ¿O tal vez era un mundo en el que estaban todas las miradas y cada uno de los sentires?

Esta noche, como de costumbre, imágenes mezcladas van a ir irrumpiendo una a una en mis frágiles sueños. Las protagonistas de mi tiempo sin luna vendrán a hablarme al oído para hacerme reír, para susurrarme las lecciones aprendidas y para que hagan que alguna lágrima callada se hunda en mi almohada y deje en ella impresa su alma.

¿Y dónde estará mi estimado padre que no viene a visitarme también en mis sueños?

katarzyna-bruniewska

Traduzco algunas de las palabras:

Ready, steady, staaaand: Es una expresión parecida al uno, dos y tres que usamos, en ocasiones, previo a una acción.

Staff: Personal, empleados.

Middle floor: Piso medio, planta de en medio.

Nursing Station: Sala de enfermería

Be quiet!: ¡Silencio!

Shut up!: ¡Cállate!

Where do I belong?: ¿Dónde pertenezco?

Las preciosas ilustraciones son, en orden de aparición, de: Raquel Díaz Reguera, Jason Bard Yarmosky y Katarzyna Bruniewska

Baile de recuerdos

Entro en la habitación y te encuentro revolviendo todas tus cosas. Hoy te has puesto dos faldas, también una camisa encima de tu jersey. Un pie lo llevas cubierto por un calcetín de color rosa, y el otro, por unos leotardos a medias que vas arrastrando por el suelo mientras caminas por tu cuarto. Pareces buscar algo importante. Tal vez tu memoria perdida. ¿O estarás buscando, como tantas de nosotras, la vida que nos queda?

Para que aceptes mi compañía, intento hablarte de forma cercana y lo hago mientras voy poniendo orden a todas las cosas que has ido sacando de su lugar y has ido esparciendo por toda la estancia.

Una vez te he arreglado la ropa, te ayudo a acomodarte en el sillón de tu casa. Sé que cada vez que te sientas en tu butaca, con las piernas en alto, tapada con tu manta de patchwork y con la hermosa música clásica de alguno de tus CD de fondo, cierras los ojos y te transportas; te vas a otro mundo más amable para ti, tal vez sin olvidos y, lo mejor de todo, vuelve a tu rostro esa entrañable sonrisa.

Como sigues confundida, me arrodillo a tu lado y te recuerdo que este es tu hogar y, una a una, voy descubriéndote de nuevo todas tus cosas.

―Ésta es tu cama ―te explico señalando a tu izquierda mientras tú sigues mi mano con la mirada.

―Y allí, en esa pared, tienes todos tus cuadros ¿Lo ves?

―Aquí ―digo apuntando con mi índice la librería que tenemos al lado―, están tus libros y los discos con tu música preferida; y, en ese armario de allí, tienes guardada “toooda” tu ropa ―te indico haciendo un ademán con mi brazo.

Oh, yes! I see! ―me respondes pausadamente y visiblemente aliviada al reconocer tu reloj de pared, la fotografía que tienes con tu marido y todas las demás cosas que te voy nombrando.
Pongo sobre tus piernas la colcha de colores, que yo sé que adoras, y tú, vuelves a contarme, ya más animada, que la hizo especialmente para ti una buena amiga, una mujer mayor que tenía la virtud de confeccionar cosas hermosas.

Tomo tu otro tesoro, tu diario, donde tus hijas, tu familia y tus amistades más cercanas van anotando, en los días que vienen a visitarte, las actividades y anécdotas que han vivido contigo. Es curioso, pero es el único objeto que sabes donde debes colocar de nuevo cada vez que lo revisas. Put it there, above the cupboard, sueles indicarme. Yo me pregunto por qué querrá la vida que tus recuerdos aniden en la cima de un humilde armario.

Inmediatamente empezamos a pasear por tu diario. Lo leemos juntas. Primero te recuerdo y te señalo el día que es hoy y luego vamos liberando del cautiverio del olvido las actividades que has hecho en los últimos días. El lunes vino tu amiga a visitarte, la que es artista y que, pese a su edad, se desplaza en bicicleta; el martes, tu nieta te llevó a una misa de la Church of Scotland, la iglesia de donde tu marido había sido minister; y el miércoles, como cada semana, tuviste una cita con la peluquera de la residencia para que te arreglara ese pelo que se riza sin tu consentimiento. También averiguamos las cosas que están por venir, que, muy acertadamente, tu hija Maggie va anotando en el cuaderno.

Cuando me despido de ti me das las gracias cariñosamente y, cuando me estoy alejando, me haces esta pregunta, con tal inocencia que no puedo evitar el conmoverme:

Can I do something for you? If I can. Anything! Please, tell me!

Apaciguo como puedo el hervidero de emociones que quieren nacer con tus palabras. Entonces, te sonrío y, volviendo sobre mis pasos, te lo agradezco con un largo abrazo. ¿Si puedes hacer algo por mí? ¡Si supieras lo mucho que ya estás haciendo!

Te dejo complacida, en calma, diciendo una y otra vez “Thank you very much!”. Con ese centelleo que emerge de tus ojos cuando regalas sonrisas. ¡Se te ve tan bonita!

Mi jornada ha terminado y, finalmente, me he ido. Antes de cerrar la puerta te he visto con los pies en alto; en tu regazo, la manta. El reproductor iba cantando melodías de piano y tú has cerrado los ojos, y diría que te has marchado muy lejos, con tu sonrisa puesta. Tal vez bailabas con tu memoria algún baile de recuerdos.

Mientras me alejo, llevando por mochila este momento, me pregunto: ¿Es la vida cruel algunas veces? Y, si es así, ¿cómo puede a la vez contener tanto amor?

 Ilustraciones de Raquel Diaz Reguera

¿Lo ves?

Algo escrito en agosto del 2013. Lo edito de nuevo …

escribe tu propia historia

El Universo entero vive en mí alma; lo estoy percibiendo ahora. Va meciéndose al ritmo de una melodía prodigiosa; encantadora de serpientes que desboca mis sentidos y me sumerge en el olvido del quién creo ser.

Soy el alma de las cosas; la flor que observo, sí, la florecilla; y la tierra que engulle sus raíces. También soy eso.

En el abismoAhí, en el abismo. Allí me entretengo escuchando el eco de Tus formas en un vacilante deseo de adentrarme en el reino de la Nada.

Campanas que suenan a lo lejos para guiar ese camino que no existe, están ahora tintineando en mi cabeza cual música encantada. Susurran amaneceres en mi alma cansada de dar tantas vueltas sin aparente sentido.

¿Sentido? ¿Sentido de qué? ¿Sentido de quién?

Soy la pequeña flor y la tierra que la engulle… ¿Te das cuenta de que es la Vida la que lo sustenta todo? La…

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Una mica de tu en el Montnegre

I ara les teves cendres
abraçaran a una altre mare.

Però tu ets aquí ben present,
en aquell mot,
en qualsevol gest,
en una mirada.

En cada racó on em visc,
puc dibuixar la teva imatge.

I és que no et penso per no plorar
i alhora et tinc dins de casa.

Campins, 4 de juny del 2016

a mi madre…

“Ama hasta que te duela”, me repetía la luna en mis sueños.

¿Cómo se vive la vida después de haberla compartido 64 años con alguien que ahora se ha ido?

Tambores de guerra que inundan tu alma cansada.
Soledad descubierta por la ausencia de ruido, pero que siempre estuvo ahí.
¿Seréis capaces de haceros amigas?

La soledad no es la muerte.
La soledad, en sus silencios, te presenta a su buen amigo.
Te presenta al vacío.

Dicen mis voces que si abrazas al vacío sin miedos te llenas de gloria, pero yo no he tenido valor para hacerlo.
Deseo que tú si lo tengas.
Eres mujer y eres valerosa.

“Danza hechizada la dama de la noche,
en su desdicha salió la luna en pleno y su mirada se tornó lucero”.

Hoy amanecí rendida…

¿Quién quiere levantar mi alma de entre las sábanas que la ocultan?

Hoy amanecí rendida…
Sentada en el rincón donde me busco y no me encuentro,
veo rostros que hacen personas,
a veces sonríen… Otras veces lloran.

No me preguntes qué me pasa ¡Si lo supiera!
¿Acaso sabes por qué hoy el día amaneció lluvioso?

Deja que amanezcan los días como ellos quieran,
cada cual vestido con sus colores y con su original aroma,
que yo caminaré entre sus horas como siempre,
buscándole en cada cosa.

“¿Lo ves? La flor que nace en mi ventana se ríe despreocupada.” 

A cor obert

Edimburgo,  lunes 30 de noviembre del 2015 a las 21:09 h

Hace algunos meses me pidieron que hablara de él en un escrito porque estaba enfermo y no sabían cuánto tiempo más estaría entre nosotros. El escrito formaría parte de otros escritos dirigidos a él después de su partida.
No quise hacerlo ¿Para que iba yo a escribir algo “por si se iba” si aún estaba aquí? … Me daba la sensación de que era darlo por hecho y mi corazón no quiso decir nada.
Hoy, después de dos días de hospitales y sabiendo que aún en la UCI tu corazón parece que está muy cansado, el mío, mi corazón, ha abierto de golpe la puerta y no sé que puedo hacer con todo el peso de lo que alberga dentro.

(Potser hi trobaràs algunes faltes perquè el meu català, ara mateix, arriba a on arriba però es que el meu cor arriba molt més enllà).

Avui he decidit parlar-te, no perquè no hi siguis, sino perquè, precisament, hi ets.

Hi ha qui diu que quan naixem escollim els pares i al lloc on hem de viure T’imagines? Si fos així, jo n’estic ben contenta de l’elecció presa. Com t’he estimat!

Dimarts, 1 de desembre del 2015 tarda/ nit…

Segueixo avui perquè ahir no vaig poder dir-te gran cosa.

Diuen que les coses tenen una raó de ser. De fet jo sempre ho deia. Em plantejava avui el perquè havia de viure’t tant lluny en aquestes circumstancies. El perquè m’havia tocat a mi.
Pensava que potser seria perquè no sento que t’hagi de perdonar re o que hagi deixat de dir-te alguna cosa important a banda de tots els t’estimo no dits, és clar.

Ahir van dir que t’havien de posar una molla a la voreta del cor, per fer la via mes ample. Avui ha sigut una operació a cor obert . Fa malt solament de sentir-ho, veritat? Aquest cor al qui li havien ensenyat que havia de ser fort i que, a mi no m’enganyaves, es tant summament sensible.

Ara em cauen les llàgrimes de saber-te tant sol. Rodejat de tantes màquines. Potser no t’ho han dit, però t’ho explico jo ara. T’han deixat en coma induït, senzillament perquè no hagis de fer cap cosa. Estàs connectat a moltes màquines que treballen per tu i això facilita el teu descans i que puguis recuperar-te. Diu el metge que les properes vint-i-quatre hores son crucials per veure si el teu cor vol seguir treballant o prefereix adormir-se per sempre. Tant de bo decideixi treballar, digues-li que no caldrà que treballi massa, que ja nosaltres farem la feina grossa. Ell que gaudeixi, senzillament, de viure.

Avui buscava fotografies teves i n’he triat algunes.
Aquesta en la que toques el piano m’agrada d’una forma especial. Se’t veu tant al principi de tota una vida! Quins devien haver estat els teus somnis? Te’n recordes ara? Hi on deuen haver quedat. I es que això que anomenem vida… Què és la vida realment?

Però jo sé un dels teus somnis complerts. Quants quilòmetres vas arribar a fer amb la teva moto per anar a trobar-la? Tot i la censura familiar no vas parar fins tenir-la, veritat? Quantes coses viscudes! No totes bones és clar, la vida ho te això. Però com no estimar-la? la teva ànima bessona que no ha parat d’omplir-nos l’espai de música amb el seu piano o ballant. Què important es la música i el ball a la vida. No et sembla?

En aquest cas he triat dues imatges. Una en la que ella surt en una fotografia que tens al damunt de la teva taula d’estudi. M’encanta! I l’altre sempre m’ha agradat, per ser tendre i fresca i també romàntica.

Be, avui ha estat un dia molt llarg, especialment per tu. Quantes persones han estat envoltant-te! A la recepció de l’hospital no hi ha faltat ningú. Jo també hi era en la distancia. Se t’estima molt , saps? Mes del que puguis imaginar-te.
Ara descansa tranquil i demà t’ensenyo mes coses.
Ah! Ara ja no m’oblido de dirt-ho:

T’estimo molt papa!

Dimecres, 2 de desembre  2015  a les 10:54h

Bon dia, papa
Be, avui es un dia de decisions i veure resultats. Com et vaig dir ahir, avui et començaran a treure l’assistència per veure com reacciona el teu cos. Avui has estat tota la nit en calma. Diuen que no hi ha hagut res de nou. Senyal de que el teu cos va fent el seu procés, amb calma. Ara estem esperant què li diu la metgessa a la mama, i a qui estigui acompanyant-la en aquest moment.
Em neguiteja saber que estàs sol en aquella habitació envoltat de màquines. Quan penses en la soledat t’entra una mena de vertigen, no trobes? Encara que en el fons, sempre estem sols, ara mateix estic sola davant aquesta màquina, amb la meva tristesa i els meus pensaments i les meves emocions.

Et vull ensenyar una altre de les fotografies que he triat. Una de les coses que he aprés al llarg de la meva vida és la importància de tenir una bona colla d’amics i amigues. Una bona tribu. Tu en tenies una de ben bonica. Encara recordo els sopars que fèieu a casa amb un tros de pa amb tomàquet i una truita. Això sí, amb un bona copa de vi. També recordo les escapades a Andorra i, … el Campari amb els amics. La fotografia que he triat ha estat perquè representa la vida, els bons moments compartits, la aventura i també la natura. La veritat es que m’agrada molt. Aquí, com pots veure, hi surt el teu millor amic i també d’altres.

Sabia que t’agradaria molt. Explica moltes coses. Veritat?

Ara son dos quarts de dotze i encara no sabem res. Seguirem esperant el que faci falta. Si vols, mentre estant, t’ensenyo alguna altre fotografia. Per exemple aquesta que representa tot allò en el que hi vas invertir la major part de la teva vida i que et va portar alegries però també molts mal de caps, potser masses, no trobes? Tot i així va ser una part molt important de les nostres vides. Hi van haver moltes il•lusions enterrades entre les seves quatre parets. He triat aquesta perquè puguis veure que no et van faltar voluntàries incondicionals per fer-hi qualsevol tasca. No et queixaràs eh? Ja veus, la fotografia no val gaire però per mi sí totes les coses que hi conté.

Hola de nou. Mira acabo de trobar un bitllet per venir-te a veure. Estem en temps de Nadal i no hi ha hagut manera de trobar un vol que m’acostes a tu, físicament em refereixo, fins aquest divendres. He hagut d’agafar vol d’anada, sense tornada. No, no t’amoïnis que la feina pot esperar. I si no vol esperar, que no esperi. Els canvis son importants a la vida. Ja saps tu que últimament n’hi ha hagut bastants a la meva, sempre amb el teu recolzament… Com no estar-te sempre agraïda? I com no estimar-te tant!

Ara son les 17:01h a Edimburg. T’anava a dir que no tenia massa mes noticies teves però m’acaben de trucar i m’han posat al corrent. Sembla ser que necessites descansar una mica més i agafar forces, per la qual cosa, de moment, no t’han tret l’assistència. Seguiràs unes hores mes amb el coma induït i així donen temps al teu cos a refer-se. No et preocupis que la mama està be. Et serè sincera, te els seus alts i baixos, però està ben acompanyada. Sempre hi ha algú amb ella. No queda cap moment sola. Tampoc a la nit.

Va que t’ensenyo una altre imatge. Tinc molts moments especials gravats a la memòria però m’agrada especialment aquest perquè representa una mica la relació que tenies amb nosaltres (amb els fills/filles vull dir) que sense adonar-nos-en ha estat basada en la llibertat i el dret a escollir. Qualsevol diria que ens maltractaves. Que sàpiga tothom que fèiem cua perquè ens posessis cap per avall i ens gronxessis!

 Papa, te’n recordes de la nata amb ensaïmades que compràvem, un diumenge molt de tant en tant, a la pastisseria Mas de Passeig Maragall quan érem al pis de Barcelona? Com ho celebràvem, oi? Un petit luxe que per tots i totes nosaltres es feia tant important. La vida te aquestes coses també. Curiós que no s’oblidin. Veritat?

Ara descansa papa, que t’has de recuperar. Pren-te el temps que necessitis que nosaltres estarem en tot moment al teu costat.

T’estimo molt papa!

Dijous, 3 de desembre del 2015

Bon dia papa,
Quina tristor et porta la vida a vegades! Matí de pluja als ulls i de pena al cor, però també de ràbia encara que després ha estat per impotència, molta impotència. I aquella solitud de la que et parlava…

Els metges diuen que no anem gaire be, la veritat es que no sé massa be els detalls mèdics. Diuen que no hi ha millora i la infecció pulmonar està activa. Insisteixen en dir que tu estàs be, que estàs en calma i en pau. De fet, tots i totes els que han pogut estar a la teva voreta parlen de la tranquil•litat i la pau que portaves en el moment de marxar cap a la sala d’operacions. Em quedo amb aquesta imatge. Tot i que, com tu ja saps, la meva imaginació es gran i no ha deixat de veure’t en tot moment estiguessis a on estiguessis. I de parlar-te, com ho estic fent ara.

Avui no em surten les paraules. Tinc una mena de bloqueig. No se si es aquesta llunyania imposada que em fa tenir tot un seguit d’emocions. Tinc la maleta oberta i no aconsegueixo saber què posar-hi a part del raspall de dents i una tovallola. De fet, més ben igual, no te cap importància. M’agradaria està al teu costat ara mateix papa, per fer-te companyia, senzillament per estar amb tu. Per sentir la teva presència o perquè tu sentissis la meva i per poder-te dir una i mil vegades el com t’estimo i el com t’he estimat. Sobretot per donar-te les gracies per tot el que m’has donat perquè, ha estat tant!

No se a quina hora exacta has decidit marxar, solament em reconforta el que els teus ulls estiguessin amb els de la mama i que ella hagi pogut dir que ha sigut un moment molt bonic…

Que la llum t’acompanyi!  Sempre estaràs amb mi!  Fins aviat…

T’estimo papa